viernes, 26 de abril de 2013

                                   

 déjà vu...


mientras vigilante fijo mi atención
en las melancólicas lagrimas de mozart,

me veo en la luna,
ese cristal nítido que refleja
una burda figura
llena de heridas y cicatrices

veo sus ojos
que me cuentan una historia,
taciturnos como siempre,
gritando consignas a mi corazón

veo unos labios, sobrios
que gritan a la vida, pero,
no dicen nada, por el miedo infinito
a ser silenciados.

veo un par de manos,
y en ellas encuentro memorias, 
de un amor casi fútil,
terrenal, pagano en ocasiones,
pero indeleble al final.

después, abro las ventanas del alma
y descubro que esto ya lo viví.